Inciertos

Absolutamente ausente, evadido,
un poco más allá de tu comprensión,
y de ti mismo, lejos, traspasado
y a veces, resueltamente ido.
¿No habría forma de recuperar,
retomar, alcanzar si fuera posible
algún grado de entereza?
Mundana y presente, para devolverte
por un instante al sendero,
entre hierbas y arenas, seco
y caliente, buscando algo
imperfecto en tu propio olvido
donde esconder, callar y perdonar
tus propias indecisiones,
la futilidad de un gesto amable
que te permita hallar
algo de sosiego entre tanto ruido,
que te inmunize.
Extrañas el silencio de las verdades,
las pocas notas reales
en las que refugiarte día tras día
y volver, estrofa renacida,
placer incógnito, tenue
y terrible, pero cordial e inherente.
Donde reconocerte, otra vez
y sin complejos, andar entre
tus propios pasos sin muletas,
erguirte y caminar, otros tropiezos,
otros rumbos, puede que inciertos
pero tuyos sin duda, no prestados.
Y no, no te conformes con menos,
solo tienes que seguir andando.

A los gurús, influencers y su circo ambulante.