Siento tu aliento, tu piel,
en mi boca tu miel.
Tu sonrisa me evoca,
me trastorna, me provoca
y en tus brazos me pierdo,
vuelvo a ser un lerdo.
Déjame mirar tus ojos
y mira mis sonrojos.
Mientras me llega tu amor
provocando sonrisas y candor
me pierde tu hermosura
y despierta mi locura
pero contigo, sola y una
me iría sin duda a la luna.
A la sin razón, los motivos perdidos, y los amores que les acompañan.