Paseo

Pasos en el paseo, pausados,
recibiendo a la tarde, ya venida,
languidecen contigo las ausencias
en el rito, en la costumbre, en el viento,
la luz acompasa el ritmo, y la sombra
extiende alejada tu presencia,
huye de ti, cautiva sin criterio,
temerosa de tus pisadas,
solidaria con los guijarros, graves
que atruenan el sendero.
Los recovecos en las miradas,
las voces en las rocas,
observan, piensan, caminan
a tu paso, a otro paso, a su paso
y desdibujan en ti las sombras
de las nubes custodias
alentadas por brisas lisonjeras
que trastabillaban tu huella,
imperfecta pero no infame,
y te conducen de vuelta,
renacido en la diáfana claridad
ya sin sombra,
jugando con la tarde crecida
que aún palpita en el camino.